sábado, 31 de octubre de 2009

DIOS TRINO EN PERSONA

HEREJÍAS ANTITRINITARIAS
jesucristo funda la Iglesia sobre la roca que es Pedro y les confía a éste y a sus sucesores el ser guardianes y garantes e la comunión en una misma fe, comfirmando en ella a sus hermanos. esta comunión que confirma la unidad de la Iglesia se da sólo en la verdad de una única fe sostenida y comunicada por el testimonio de los apóstoles y sus sucesores en todo lugar y por los siglos de los siglos.
El término "herejía", viene del griego heresis(elección) que en la Sagrada Escritura aparece con el sentido de grupo o de división. En este sentido adquirió un carácter negativo y condenatorio en los primeros siglos de la Iglesia. El Código de derecho Canónico señala:" se llama herejía a la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o a la duda pertinaz sobre la misma " (CIC can. 751)

LA OBRA DEL REDENTOR
El Hijo de Dios se hizo hombre para redimir a los hombres en la fe. El símbolo Niceno Constantinipolitano profesa: " que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo y se encarnó y se hizo hombre" (Dz 86)
La Sagrada Escritura da testimonio de que Cristo vino al mundo para salvar a los hombres, pàra redimirlo de sus pecados. Isaías profetizó:"el mismo Dios vendrá y nos salvará" (35,4). El nombre de jesús indica ya su condición de salvador: "le pondrán por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1,21). El ángel anunció a los pastores de Belén el nacimiento de Cristo: "os ha nacido hoy un Salvador en la ciudad de belén" (Lc.2,11)


DIOS SANTIFICADOR
El Dios-hombre jesucristo por medio de su satisfacción vicaria y su mérito redentor, realizó en principio y objetivamente la reconciliacion de los hombres con Dios. Cada individuo tiene que acoger y apropiarse esa redención objetiva por medio de la redención subjetiva. El fruto mismo de la redención recibe el nombre de gracia de jesucristo. El principio de la redención subjetiva e la Santísima Trinidad. Como obra que es del amor divino, la comunicación de la gracia es atribuída al Espíritu santo, que es el amor personal y divino, en cuanto sea operada conjuntamente por las tres divinas personas. Pero la redención subjetiva no e solamente obra de Dios, sino que requiere la libre cooperación del hombre como corresponde a la ídole de la naturaleza humana dotada de razón y libertad. Todas las controversias y herejías entorno a la doctrina de la gracia, tienen su punto de partida en este misterio.
LA IGLESIA
Cristo dio a su Iglesia una constitución jerárquica de fe. Los poderes jerárquicos de la Iglesia comprenden la potestad de enseñar, la de regir, y la sacerdotal o de santificar. Como expone el papa Pío XII en su encíclica Mystici Corporis, Cristo es el fundador, la cabeza, el conservador y salvador de su cuerpo místico, que es la glesia.
Todos los que han recibido el sacramento del bautismo, son miembros de la Iglesia y no se han separado de la unidad de la fe ni de la de la comunidad jurídica de la Iglesia